Las trufas prohibidas

lunes, 2 de febrero de 2009

El viernes recibí un envío que consistía en unas trufas procedentes de Marruecos. Yo no tenía que hacer gran cosa porque la mercancía iba a continuar a Italia por vía aérea también, pero de eso ya se encargarían mis compañeras de exportación. Para estos casos se solicita un cambio de ubicación (se cambia de almacén) y la mercancía puede seguir su trayecto hasta su detino final. El problema vino cuando el cliente me comentó que las trufas que estaba importando, estába prohibida su entrada en Italia. Concretamente se trata de la "tuber oligoesporum" y al estar su entrada prohibida en Italia, él quería liquidar los impuestos aquí en España y luego reexpedirlo porque pensaba que así el origen de la mercancía sería España y no Marruecos. Aquí es donde hace acto de presencia la palabra chanchullo, porque, aunque la entrada en España de esa mercancía esté permitida a la hora de ser introducida en Italia nosotros como exportadores tendríamos problemas. Es decir, la libre circulación de mercacías dentro de la Unión Europea está permitida pero hay un control y cuando llegase esa mercancía a Italia, no tienes nada que declarar ante la aduana pero la aduana se fija de donde viene, quien la trae, y mil cosas más.
La cosa no se quedaba ahí, puesto que toda la documentación procedente de Marruecos mostraba otro tipo de trufa que no coincidía con la que en realidad era. Se lo hice saber al cliente (gaditano él) y me comentó que no sabía nada y que si hacía falta esa documentación se quemaba (sí, sí, habéis leído bien) para que no hubiese problemas con la aduana española.

Resumiendo: el tipo éste quería introducir en España un tipo de trufa que en Italia está terminantemente prohibida su entrada, y de esa manera evitar problemas con la aduana Italiana y pasarnos el muerto a nosotros. Al final el tipo se puso chulo diciendo que esto no iba a quedar, que nos habíamos reído de él... Desde un principio debí sospechar porque nos insistió mucho en que la mercancía traía unas pegatinas en la que reflejaba su origen de marruecos y que por favor las quitásemos antes de reenviar las trufas a Roma. El hecho de quitar las pegatinas es ilegal, o medio ilegal, porque todos los forwarders lo hacemos y la aduana sabe que se hace, pero nunca hay ningún problema. El problema es cuando se trata de mercancía de contrabando.
De la que nos hemos librado...

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