El día comenzó de una manera sobresaliente: me levanté tarde como a mi gusta y sin perder ni un minuto me vestí de corto y salí a la calle dispuesto a correr un rato para evadirme y por qué no decirlo, para hacer sitio a toda la comida que ingeriría por la noche. Bueno para eso y para no tener que ver a mi padre a su llegada a casa. Pero lamentablemente de pequeño me enseñaron que los problemas, por mucho que trates de evadirlos o esquivarlos, al final siempre te tendrás que enfrentar a ellos para poder vencerlos. Cómo no sé si debo vencerlo o no sé si haría bien en tratar de vencerlo, de momento voy esquivando dichos problemas. Al menos me quité un rato de estar con él y de aguantar sonrisas falsas y comportamientos absurdos por parte de la gente que se autodenomina "adulta".
Por la tarde estuve pasando el rato viendo capítulos en internet de 7 vidas y Lex, con el genial Javier Cámara, el que para mí es uno de los mejores actores del momento porque sabe interpretar cualquier cosa y lo borda cuando le toca un papel cómico.
Ya por la noche llegó el gran momento del día: la cena. En mi opinión y en mi caso es lo único que justifica estas fiestas, es decir, para mi lo único bueno son las comilonas en las que te pones hasta el culo de comida y bebida y son culminadas con el tradicional brindis de sidra o champagne. Lo mejor es que como todo lo quiero sin preocuparme de si tanta comida me sentará bien o mal o si me resultará dificil digerirla después. Simplemente engullo toda la puedo hasta que se acaba o hasta que me retiran el plato.
PD:creo que por primera vez en mi vida me tragué enterito el discurso del Rey, sólo para comprobar la sarta de sandeces que puede llegar a decir en diez minutos escasos. Estará orgulloso... En fin no comentaré nada más no sea que venga la censura y me cierre el blog.
Por la tarde estuve pasando el rato viendo capítulos en internet de 7 vidas y Lex, con el genial Javier Cámara, el que para mí es uno de los mejores actores del momento porque sabe interpretar cualquier cosa y lo borda cuando le toca un papel cómico.
Ya por la noche llegó el gran momento del día: la cena. En mi opinión y en mi caso es lo único que justifica estas fiestas, es decir, para mi lo único bueno son las comilonas en las que te pones hasta el culo de comida y bebida y son culminadas con el tradicional brindis de sidra o champagne. Lo mejor es que como todo lo quiero sin preocuparme de si tanta comida me sentará bien o mal o si me resultará dificil digerirla después. Simplemente engullo toda la puedo hasta que se acaba o hasta que me retiran el plato.
PD:creo que por primera vez en mi vida me tragué enterito el discurso del Rey, sólo para comprobar la sarta de sandeces que puede llegar a decir en diez minutos escasos. Estará orgulloso... En fin no comentaré nada más no sea que venga la censura y me cierre el blog.
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