Hoy me he dado más cuenta de lo poco agradecido que es mi trabajo. A nadie le importa nadie y sólo se esfuerzan por salvar su culo a cualquier precio, recurriendo incluso a la mentira si es necesario. Todo el mundo es falso, todo el mundo miente, todos se limitan a "escurrir el bulto" hasta que el bulto llega al más tonto de todos que en este caso soy yo (como no podría ser de otra manera...) y es entonces cuando empiezo a darme cuenta de cómo funciona todo esto.
Ahora estaba en una época que me volvía a gustar mi trabajo, me gustaba lo que hacía y llegaba motivado para hacerlo pero todo eso se va al traste cuando te encuentras con cosas absurdas, ilógicas y verdaderas gilipolleces.
Ayer estuve con bastante fiebre, sin embargo fui al trabajo porque creí que era mi deber y tampoco esperaba que mis compañeros me alabasen por ir, por no dejarles los marrones a ellos. Después de insistir todo el día en que estaba con fiebre y que por favor cerrasen la puerta porque tenía frío me dicen que al final iba a ser verdad eso de que tenía fiebre... ¿verdad? pero vamos a ver, ¿para que carajo iba a mentir? ¿para dar lástima? Pues eso, me dieron ganas de mandarlo todo a freir espárragos
Pero eso ya ni importa, lo que me mata es la ineptitud de la gente que me rodea, porque siento que cada día lo llevo peor y lo que consiguen es que pierda el interés por lo que hago. ¿Si una cosa es blanca porque insistes en hacer ver que es negra? Hazla blanca y si alguna vez sale negra cambialo a blanco sin rechistar...
Hoy he salido asqueado de allí, muy cabreado, defraudado pero a la vez tomo nota para que no vuelva a ocurrir lo mismo.
La gente se preocupa demasiado por su trabajo, por tenerlo, pero no se precupan de mantenerlo en optimas condiciones, eso ya da igual. Tenía miedo de perder mi puesto por el tema de la crisis pero ya me prometí a mi mismo que nunca mais porque en cierta manera incluso sería beneficioso. Total, no me voy a partir yo el culo para que a otros se lo masajeen con mi dinero...
Ahora estaba en una época que me volvía a gustar mi trabajo, me gustaba lo que hacía y llegaba motivado para hacerlo pero todo eso se va al traste cuando te encuentras con cosas absurdas, ilógicas y verdaderas gilipolleces.
Ayer estuve con bastante fiebre, sin embargo fui al trabajo porque creí que era mi deber y tampoco esperaba que mis compañeros me alabasen por ir, por no dejarles los marrones a ellos. Después de insistir todo el día en que estaba con fiebre y que por favor cerrasen la puerta porque tenía frío me dicen que al final iba a ser verdad eso de que tenía fiebre... ¿verdad? pero vamos a ver, ¿para que carajo iba a mentir? ¿para dar lástima? Pues eso, me dieron ganas de mandarlo todo a freir espárragos
Pero eso ya ni importa, lo que me mata es la ineptitud de la gente que me rodea, porque siento que cada día lo llevo peor y lo que consiguen es que pierda el interés por lo que hago. ¿Si una cosa es blanca porque insistes en hacer ver que es negra? Hazla blanca y si alguna vez sale negra cambialo a blanco sin rechistar...
Hoy he salido asqueado de allí, muy cabreado, defraudado pero a la vez tomo nota para que no vuelva a ocurrir lo mismo.
La gente se preocupa demasiado por su trabajo, por tenerlo, pero no se precupan de mantenerlo en optimas condiciones, eso ya da igual. Tenía miedo de perder mi puesto por el tema de la crisis pero ya me prometí a mi mismo que nunca mais porque en cierta manera incluso sería beneficioso. Total, no me voy a partir yo el culo para que a otros se lo masajeen con mi dinero...
0 comentarios:
Publicar un comentario