Ay, mis queridas bromas telefónicas! y es que no hay nada mejor en el mundo que echarse unas risas a costa de los demás aunque siempre desde el respeto y la sensatez. A mi me gustan mucho las bromas por teléfono aunque tengo un gran fallo, y es que no soy capaz de contener la risa y al final siempre acabo riéndome hasta que se me caen las lágrimas.
Recuerdo una de las primeras que hice y la recuerdo bien porque la llevé a cabo con el primer movil que tuvo mi hermano (un Alcatel One Touch Easy que lo ha tenido to´Dios). Yo estaba alucinando con la idea de la telefonía movil y no recuerdo que edad tenía pero me acuerdo que llame a "Información Telefónica". Marqué y una operadora me ofreció su ayuda ante la que yo sin dudarlo un instante la pregunté: ¿me podría decir donde puedo adquirir un chimpancé de bolsillo? Yo me estaba aguantado la risa pero no pude continuar cuando la chica me dijo: ¿me puede repetir por favor?... Ahí ya tuve que colgar porque no aguantaba más.
La última que hice se la gasté a una compañera del trabajo este verano que llamó a la oficina desde Las Palmas con la idea de darnos envidia y aqui he de decir que tuve a mis compañeros de compinches. Primero una compañera mía le preguntó acerca de un envío que había manejado esa persona en el que había ocurrido un problema muy serio y que la situación era muy tensa porque podíamos perder al cliente y patatín patatán. Me pasaron luego la llamada y me puse a hablar con mi compañera insistiendola nuevamente en que necesitamos saber si ella había dejado avisado al cliente y que nuestro jefazo de Vigo estaba en el almacén dando patadas y desatado cual bestia hambrienta. Después de unos minutos la insistí en que lo mejor era que ella cogiese el primer vuelo de vuelta a Madrid y solucionase el tema en persona antes de que ocurriese alguna desgracia. Segundos más tarde simulé un forcejeo entre mi jefe y yo como si él me estuviese intentando quitar el telefono de las manos y seguidamente imité su voz (con acento gallego): Buenas tardes Saray, mira una cosita, tenemos un problema muy serio con un cliente porque estamos a punto de perderlo y si lo perdemos nos vamos a ver obligados a cerrar la oficina de Madrid. ¡¡¿en qué cojones estabas pensando?!! ¡¡¿tu para que coño tienes la cabeza?!! quiero que te cojas el primer avion o la primera patera o lo que te de la gana pero quiero que estes aqui en dos horas!! ¿!queda claro?¡
Ese fue el momento en el que me eche a reir a carcajadas y en el cual ya le expliqué que todo era una broma, pero fui convincente porque recuerdo que luego estuve algunos minutos asegurandola que todo estaba bien y que no había ningún problema.
La verdad es que las bromas telefónicas tienen su puntillo y si puedes fingir voces... eso siempre ayuda. Alguna más ha habiado con uno concesionario y un coche, y otra de una encuesta. Tengo que mejorar y aguantar más la risa pero sólo espero que si alguna vez me gastan a mi alguna no sea de mal gusto.
PD: escribir esta entrada me ha venido de fábula para acostarme contento, menos mal que me tengo a mi mismo para no perder la sonrisa.
Recuerdo una de las primeras que hice y la recuerdo bien porque la llevé a cabo con el primer movil que tuvo mi hermano (un Alcatel One Touch Easy que lo ha tenido to´Dios). Yo estaba alucinando con la idea de la telefonía movil y no recuerdo que edad tenía pero me acuerdo que llame a "Información Telefónica". Marqué y una operadora me ofreció su ayuda ante la que yo sin dudarlo un instante la pregunté: ¿me podría decir donde puedo adquirir un chimpancé de bolsillo? Yo me estaba aguantado la risa pero no pude continuar cuando la chica me dijo: ¿me puede repetir por favor?... Ahí ya tuve que colgar porque no aguantaba más.
La última que hice se la gasté a una compañera del trabajo este verano que llamó a la oficina desde Las Palmas con la idea de darnos envidia y aqui he de decir que tuve a mis compañeros de compinches. Primero una compañera mía le preguntó acerca de un envío que había manejado esa persona en el que había ocurrido un problema muy serio y que la situación era muy tensa porque podíamos perder al cliente y patatín patatán. Me pasaron luego la llamada y me puse a hablar con mi compañera insistiendola nuevamente en que necesitamos saber si ella había dejado avisado al cliente y que nuestro jefazo de Vigo estaba en el almacén dando patadas y desatado cual bestia hambrienta. Después de unos minutos la insistí en que lo mejor era que ella cogiese el primer vuelo de vuelta a Madrid y solucionase el tema en persona antes de que ocurriese alguna desgracia. Segundos más tarde simulé un forcejeo entre mi jefe y yo como si él me estuviese intentando quitar el telefono de las manos y seguidamente imité su voz (con acento gallego): Buenas tardes Saray, mira una cosita, tenemos un problema muy serio con un cliente porque estamos a punto de perderlo y si lo perdemos nos vamos a ver obligados a cerrar la oficina de Madrid. ¡¡¿en qué cojones estabas pensando?!! ¡¡¿tu para que coño tienes la cabeza?!! quiero que te cojas el primer avion o la primera patera o lo que te de la gana pero quiero que estes aqui en dos horas!! ¿!queda claro?¡
Ese fue el momento en el que me eche a reir a carcajadas y en el cual ya le expliqué que todo era una broma, pero fui convincente porque recuerdo que luego estuve algunos minutos asegurandola que todo estaba bien y que no había ningún problema.
La verdad es que las bromas telefónicas tienen su puntillo y si puedes fingir voces... eso siempre ayuda. Alguna más ha habiado con uno concesionario y un coche, y otra de una encuesta. Tengo que mejorar y aguantar más la risa pero sólo espero que si alguna vez me gastan a mi alguna no sea de mal gusto.
PD: escribir esta entrada me ha venido de fábula para acostarme contento, menos mal que me tengo a mi mismo para no perder la sonrisa.
1 comentarios:
jajajaja que bueno lo de tu compañera!!!pero que malo que eres!!!pues a mi se me da genial gastar bromas telefonicas, si no preguntale a mi familia politica.....jajajaja
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