Los lunes por la noche veo "Los misterios de Laura", no es que sea una gran serie pero es entretenida ahora para el verano y Maria Pujalte es una gran actriz. El lunes pasado el asesino era un jugador de ajedrez que mataba a su máximo rival y a la vez amante de su esposa. Entonces me percaté de que la vida es un poco como el ajedrez: puede tocarte ser cualquier pieza del tablero, cada una de ellas con su función dentro este juego llamado vida. Unas son más valiosas que otras pero debes rodearte de todas y cada una de ellas para poder vencer. Un rey sin una reina no vale nada y los jugadores mueven sus piezas por el trablero tratando de engañar al contrario, colocando las piezas de manera estratégica hasta que considera oportuno lanzar la gran ofesiva. Y en la vida real yo creo que puede ser parecido. La gente (no toda) se mueve e intenta que tu no te des cuenta de lo que realmente quieren conseguir y/o hacer. Crean señuelos, mentiras, trampas para desviar tu atención de su verdadero objetivo y tu única arma es la anticipación. Se trata de adelantarte a sus movimientos y preveer lo que pueden hacer con lo que tienen para así evitar el final de la partida.
De pequeño solía jugar de vez en cuando al ajedrez, y la verdad es que me gustaba bastante. Ahora toca jugar otro tipo de partidas, pero creo que mi posición dentro del tablero es bastante buena. Tengo las casillas centrales.
Algunos caballeros cuando ven que la situación es o puede ser insalvable ofrecen Tablas al rival. Empatar vamos, pero a mi solo me vale ganar o morir comiendo.
De pequeño solía jugar de vez en cuando al ajedrez, y la verdad es que me gustaba bastante. Ahora toca jugar otro tipo de partidas, pero creo que mi posición dentro del tablero es bastante buena. Tengo las casillas centrales.
Algunos caballeros cuando ven que la situación es o puede ser insalvable ofrecen Tablas al rival. Empatar vamos, pero a mi solo me vale ganar o morir comiendo.
1 comentarios:
morir matando con una sonrisa en los labios
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