El tiempo lo pondrá todo en su sitio

lunes, 6 de octubre de 2008

Es una gran frase ésta que utilizo para presentar mi última entrada. No creo en Dios, ni en nada que se le parezca pero sí creo que la vida es justa y más tarde o más temprano todos tenemos lo que nos merecemos. Si haces cosas buenas te pasarán cosas y si haces cosas malas el futuro te deparará cosas malas, es decir, si tu matas a alguien, alguien te matará a ti. Lógicamente ésta teoría no es infalible y siempre existen y existirán salvedades y malnacidos que nunca recibirán su merecido. Es entonces cuando entra en juego los impulsos humanos y los sentimientos, para equilibrar la balanza, para conseguir la igualdad que ningún sistema gurbenamental logra y hacer que cada uno reciba su merecido.

El peor insulto (así lo considero yo) que me pueden decir es que soy igual que mi padre. Desde siempre he intentado borrar este concepto de la mentalidad de la gente que me rodea, realizando actos contrarios a los de la susodicha persona. Lamentablemente parece que eso, pese a mis esfuerzos y mi entrega, no lo he conseguido. No he sido capaz. Según mi padre soy "un gilipollas y un orgulloso igual que él". Qué duda cabe cuando el principal actor de esta tragicomedia te confirma tal semejanza. No puedes hacer mucho, salvo resignarte porque llegados a este punto no puedes cambiar tu manera de ser, de actuar, de pensar, de querer...

La herencia genética es algo que no podemos borrar de nuestro cuerpo como si de un tatuaje se tratara. Es algo que nos viene dado y que por mucho que intentemos mitigar sus efectos, tarde o temprano salen los dichosos genes a pasear por nuestra vida para joder todo lo que hemos conseguido con esfuerzo y sacrificio.

Evidentemente con todo lo comentado en párrafos anteriores no estoy nada agusto con la situación en la que me encuentro actualmente. No por lo que me está pasando en el presente, sino por lo que el futuro me deparará. Tarde o temprano cometeré algún error grave, un error irreparable que me llevará a perderlo todo y quedarme solo. Si Dios existe de verdad, sólo le pido una cosa: que mis hijos no se parezcan absolutamente nada a mí.


0 comentarios: