Por todos es conocido mi amor hacia todos los coches en general y especialmente los coches americanos de los años 60 y 70 cuya potencia y medidas desmensuradas hacen que sean admirados por mí y a su vez los convierte en auténticas piezas de coleccionismo. Pero también en mi corazoncito hay espacio para muchos otros coches como es el caso de algunos super deportivos procedentes del país del Sol Naciente, como es el caso del Toyota Supra.
Os iba a contar brevemente la historia de este maravilloso coche cuyos oríagenes están fuertemente relacionado con su "hermano mayor" (y otro de mis coches favoritos) el Toyota Celica, puesto que en un principio era la denominación más deportiva de dicho coche.
Hecho este apunte (y antes de dejaros un video que para mi es acojonante) sólo me gustaría reseñar que en mi modesta opinión el lanzamiento al mercado de este coche supuso una demostración completa de lo que los ingenieros japoneses son capaces de realizar: coches con una línea aerodinámica y deportiva y unos motores de cubicaje relativamente pequeño cuya sobrealimentación sigue riéndose en la cara de cualquier coche de otros países.
Sólo escuchar el sonido que hace el turbo, es como un avión.
¿lo malo de este coche? que ya no se fabrica y parece que hoy en día los fabricantes japoneses están más centrados e interesados en hacer "lavadoras con ruedas" que verdaderos super deportivos. Una pena, sobertodo teniendo en cuenta que ahora la industria americana parece decidida a relanzar nuevas versiones de los "ponny cars" de los 70 (chevrolet Camaro, Dodge Charger, Ford Mustang Gt 500...)
Os iba a contar brevemente la historia de este maravilloso coche cuyos oríagenes están fuertemente relacionado con su "hermano mayor" (y otro de mis coches favoritos) el Toyota Celica, puesto que en un principio era la denominación más deportiva de dicho coche.
Hecho este apunte (y antes de dejaros un video que para mi es acojonante) sólo me gustaría reseñar que en mi modesta opinión el lanzamiento al mercado de este coche supuso una demostración completa de lo que los ingenieros japoneses son capaces de realizar: coches con una línea aerodinámica y deportiva y unos motores de cubicaje relativamente pequeño cuya sobrealimentación sigue riéndose en la cara de cualquier coche de otros países.
Sólo escuchar el sonido que hace el turbo, es como un avión.
¿lo malo de este coche? que ya no se fabrica y parece que hoy en día los fabricantes japoneses están más centrados e interesados en hacer "lavadoras con ruedas" que verdaderos super deportivos. Una pena, sobertodo teniendo en cuenta que ahora la industria americana parece decidida a relanzar nuevas versiones de los "ponny cars" de los 70 (chevrolet Camaro, Dodge Charger, Ford Mustang Gt 500...)
0 comentarios:
Publicar un comentario