Antisocial

viernes, 26 de febrero de 2010

Después de no sé cuantos años sin acudir al médico (creo que la última vez había pesetas en ciculación y Leticia Sabater salía en Televisión), ayer me vi obligado a ir por un pequeño problema que tengo en el oído izquierdo.

Resulta que desde hace unas semanas noto como un pitido y me duele un poco si me lo toco pero el verdadero motivo de esta entrada no es comentaros este problema sino analizar el problema de la saturación de la Seguridad Social.
Yo tenía hora a las siete y diez de la tarde y otorgan únicamente 10 minutos entre paciente y paciente, esto son 6 pacientes por hora, pero lamentablemente estuve esperando algo más de 45 minutos porque con algunos enfermos no estuvo el tiempo establecido. Puedo entender que en determinados casos lleve algo más de tiempo que diez simples minutos pero de ahí a extenderse a media hora de reloj... O das con el problema o no sabes lo que haces. Yo tan sólo estuve 3 minutos porque los conté a propósito para ver la diferencia:

1 minuto para entrar, sentarme, que la médica busque mis datos en el ordenador y yo le explique lo que me pasa.

1 minuto para explorarme el oído

1 minuto para explicarme lo que es, extenderme una receta para unas gotas, y salir zumbando.

No hay más, y de hecho no tiene que llevar más tiempo. Si en cinco minutos no has dado con el problema, extendiende un volante y que lo vea un especialista con más detenimiento y profesionalidad. También deberíamos tener en cuenta que de vez en cuando la medica o medico tiene que salir a "nombrar" para establecer el orden... Es absurdo, porque estás en el médico no en una pollería. Sería más fácil poner un cartel electrónico con la información del paciente por el que va. Te ahorras esos incisos demorantes.

Dejando a un lado esto, creo que la seguridad social funciona mal por varios aspectos:

-Los médicos deben trabajar más horas, porque no llegan ni a ocho. Cuando yo pedí cita era de 3 a 9, pero yo ayer me marché a las ocho y algo y alli ya no había ni el tato. Asi que a trabajar más horas como todo el mundo.

-Hay que mejorar el servicio, crear más instalaciones, introducir más médicos... en definitiva incrementar el volumen de la seguridad social. ¿cómo se consigue esto? ELIMINANDO las sociedades privadas. Tú estas diciendo y demostrando que tienes más dinero que yo y que por ello tienes el privilegio de acceder a una medicina más rápida y en ocasiones de mayor calidad. Bueno pues a partir de ahora, como tu estás cantando a los cuatro vientos que tienes dinero para invertir en una sociedad privada, ahora lo vas a ingresar en la Seguridad Social para mejorarla y que TODOS tengamos unos servicios de mayor calidad. Esto se puede extrapolar perfectísimamente a la educación, pero bueno ese es otro tema.
Vamos a ver TODOS tenemos acceso a esa Seguridad Social (parados, niños, trabajadores, jubilados...) pero no todos tenemos acceso a esa sanidad privada y al final esto se convierte en la pescadilla que se muerde la cola. Hay que mejorar la sanidad pero no invirtiendo en la prividad. Además se ha demostrado y se sigue demostrando que ese el camino a seguir porque poro ejemplo EEUU es la primera potencia mundial y han pasado más de doscientos años desde su creación como nación para darse cuenta de que con el modelo de Sanidad que tenían no iban a ningún lado.
Afortunadamente para mi hace ya bastantes años que ya no estoy en una sociedad privada de sanidad.

-Y ya por último poner un médico en la puerta del centro médico porque hay gente que va al médico solo porque se aburren en sus casa. Ayer tenía a mi lado una señora con una muñeca abierta ¿? Señora váyase usted a su casa, se pone una muñequera y una pomada antiinflamatoria, evite coger pesos y en una semana como nueva.
Con la isntalación de esta persona se evitarían asistencias estúpidas y en consecuencia se mejoraría el servicio a los que de verdad van porque no les queda otra puesto que él decidiría qué es urgente y qué no.

No es para tanto...

domingo, 21 de febrero de 2010

Estuve ayer en el cine viendo la peli de "Avatar" en tres dimensiones porque mucha gente que la había visto me la recomendó y yo no era rehacio pero si algo escéptico ante la gran espectación que había creado. Todo el mundo decía que era una obra maertra, espectacular, conozco incluso gente que la ha visto como tres veces... Y al final salí del cine igual que llegué: sí es una película con muchos (y muy buenos) efectos especiales, mucho despliegue económico, con un ritmo bien llevado que te mantiene pegado al asiento en todo momento pero también cuenta con una historia simple a más no poder sin giros argumentales, con personajes perfectamente encasillados y lo peor de todo, un final previsible a todas luces. Quizá fue fallo mio y encaré la película como una de esas trascendentales que aparecen muy de vez en cuando en lugar de haber ido a ver una americanada más en toda regla, con mucho efecto, el típico protagonista "salvamundos" y acción por doquier.

Prefiero mil veces una película con una historia compleja, personajes elaborados y sobre temas más humanos, porque la colonización... Si podéis ahorraros el dinero y meteros a ver la Celda 211 que seguro que le da cienmil vueltas.

La serpiente

miércoles, 17 de febrero de 2010

Los reptiles en general y las serpientes en particular son mis animales favoritos. Llevan siglos y siglos entre nosotros evolucionando, cambiando, adaptándose y para mí sin duda alguna los reptiles son mis animales favoritos.
Esto viene porque esta mañana no sé cómo ha salido el tema de los animales y yo he dicho que las serpientes son mis favoritos quizá porque en el fondo me parezco un poco a ellas: nuestra intención es tratar de pasar desapercibido completamente, agazapados en nuestra gruta sin meternos con nadie intentando llevar una vida lo más tranquila posible. Ahora bien, una vez somos descubiertos y nos tocan los cascabeles sabemos defendernos y no dudamos ni un momento en mostrar nuestros colmillos y lanzar un ataque donde más duele. Y es lo que pienso hacer porque he descubierto ciertas cosas (por la estupidez de otros) bastante molestas y de mal gusto hacia mí o eso por lo menos es lo que yo pienso. Nadie ha venido a molestarme y no creo que saque mis colmillos para atacar a propósito para hacer daño, pero desde luego si sale el tema no me pienso callar y diré lo que pienso de todo.

Cambiando de tema, el otro día puse en el Facebook una frase (Redescubriendo a la gente) y personas cercanas a mi me preguntaron por ello. Algunos pensastéis que era algo malo y yo ya aclaré que no necesariamente tenía que serlo porque últimamente me he desilusionado bastante con gente a la que le tenía un gran cariño pero a su vez otra que daba por perdida ha cambiado y ahora vienen en línea ascendente. Está bien ver las dos caras de la moneda, de esa manera puedes no sólo comparar con tiempos pasados si no también medir mejor las distancias con ciertas personas. Otras iban en línea descendente y siguen esa trayectoria así que mejor ahora que no dentro de 3 meses.

Calculador y frío al máximo.

Manguta al volante 2

Después de dos largas semanas llevando el coche a peritarlo, recogerlo, moverme en metro, autobuses, llamar a las aseguradoras (a la mia y a la del manguta) molestar a gente para que te acerquen hasta tal punto... ayer por fin me dieron mi coche ya arreglado. Ha quedado como nuevo y además me quitaron un chinazo que tenía en la parte derecha del paragolpes pero no contentos con ello también me lo han devuelto más limpio. Puede resultar extraño pero por lo menos a mi me dió esa impresión cuando lo recogí. Me quitaron el arañazo y 10 kilos de mierda.
Al final del todo ha merecido la pena porque ha quedado como nuevo y aunque haya sido un coñazo todo el tiempo que he tenido esto por medio, ahora ya es una preocupación menos. Eso sí ya voy avisando de que el próximo que me lo roce de una manera tan absurda como esta que se prepare porque le va a faltar Tierra pa´correr.

A la mierda primavera

martes, 9 de febrero de 2010

Vengo diciendo desde hace mucho que de un tiempo a esta parte yo me notaba algo cambiado y que a su vez tenía el propósito para este nuevo año de volver a ser el yo de antes para protegerme a mi mismo y para ser yo el que da y no el que recibe las desilusiones. Tenía que ser más como antes: mucho más introvertido, más egoista, más rencoroso (si mucho más) en definitiva ser peor persona de cara a la galería.
No sé si Dios, pero yo sí sé que he tratado de ser mejor persona, de ser más sociable, de intentar pasar cosas por alto, de perdonar... He mostrado mi mejor cara, he dado mi brazo a torcer en muchas ocasiones, he dejado de lado mi orgullo, he bajado a la tierra y me he comportado de una manera más "vistosa" para el resto del mundo pero me doy cuenta de qué eso no sirve absolutamente de nada.

Hoy es uno de esos días reflexivos en los que me he puesto a pensar en muchas cosas (quizá ha ayudado el hecho de que me he tirado 2 horas en el metro...) y he llegado a la conclusión de que me falta mucho para ser perfecto, pero mucho mucho. He dejado de lado mis principios y eso está mal sobre todo cuando no se llega a buen puerto con ese cambio, porque te fallas a ti mismo que es lo peor que puedes hacer (por lo menos en mi caso). Y si a mi me falta mucho el resto no se queda atrás porque veo cada día cosas incomprensiblemente estúpidas hasta el punto de pensar si te están hablando en serio o es sólo una broma de mal gusto. Allá cada cual, una de mis frases favoritas es que el tiempo pone a cada uno en su lugar, más tarde o más temprano.

No me considero un lumbrera ni un pitoniso que vislumbre el futuro en una bola mágica, pero las acciones del presente condicionan sí o sí el futuro de cada uno de nosotros.
Me toca mucho las pelotas la gente desagradecida y en consecuencia la mal educada, la gente que ve un pozo y pese al aviso se lanzan. Francamente hoy ya me da igual lo que se pueda decir o pensar de mi. Nunca me importó, pero hoy ya menos que nunca.

Así que nada, si de ahora en adelante doy una mala contestación pido disculpas por ello, pero es que... Joder! yo intento cambiar, ser mejor y lo unico que encuentro son portazos en las narices.