La semana pasada durante la cena de Nochebuena es inevitable recordar a la gente que ya no está, los momentos pasados, momentos más felices que los de ahora y es curioso como a medida que (por lo menos mi caso) te vas haciendo mayor eres cada vez más infeliz. La edad es inversamente proporcional a la felicidad y si tuviese que elegir una etapa de mi vida probablemente eligiría alguna de la infancia donde la ilusión y la inocencia estaban presentes.Sí, tengo veintidos años y toda la vida por delante, me queda mucho por aprender y a su vez (os guste o no) también tengo mucho por enseñar a gente que me saca alguna que otra década.
Siguiendo con el paso del tiempo, tambíen ha pasado el tiempo para mí, para mi físico más concretamente. Desde aquellos cinco años en los que parecía un "niño cerilla" porque era todo cabeza hasta los dieciséis cuando era un zampabollos llegando a la actualidad. Revisando el otro día unas fotos me di cuanta de que la vida pasa muy muy rápido y parecía que era ayer cuando estaba levantándome prontísimo para repasar un examen de Filosofía.
Os pongo unas cuantas fotillos mías donde se aprecia el paso del tiempo.
Aquí con nueve meses
Siguiendo con el paso del tiempo, tambíen ha pasado el tiempo para mí, para mi físico más concretamente. Desde aquellos cinco años en los que parecía un "niño cerilla" porque era todo cabeza hasta los dieciséis cuando era un zampabollos llegando a la actualidad. Revisando el otro día unas fotos me di cuanta de que la vida pasa muy muy rápido y parecía que era ayer cuando estaba levantándome prontísimo para repasar un examen de Filosofía.
Os pongo unas cuantas fotillos mías donde se aprecia el paso del tiempo.
Aquí con nueve meses

Al año y medio ya me encantaba el mar

Con tres me seguía encantando el mar. Aquí en Gijón, gran tierra

Y lo dicho: una auténtica cerilla con ese melón que tenía por cabeza

Aquí un claro ejemplo de esa felicidad

El último año de cole con mi mejor amigo de aquella época. Se redondaron mis formas

A los deciséis mi cuerpo seguía torneandose.

Pelo largo y nariz de boxeador, eso fueron los 17-18 años

Con veinte me quedé chupaico

Algunos incrédulos pensaban que El Hombre de Cromañón había desaparecido...
PD: en facebook dije que tenía alguna foto desnudo, y es cierto pero pensaba que sólo era una y descubrí que eran dos... Eso ya es vicio
3 comentarios:
Que mono eras de pequeño, Nando era mas guapo, pero tu eras muy rico con esos mofletes, que por cierto no has puesto ninguna donde los tienes mas gorditos!!en cuanto a las fotos en pelotas, perdona que te corrija no tienes dos tienes alguna mas de la cual soy propietaria jejeje, a lo mejor algun dia me valen para hacerte "chantaje"jajajaja bendita inocencia de la infancia. Besotes
A mi la foto del año y medio y la del niño-cerilla con calcetines blancos a lo Michael Jackson me lo dan todo!! Anda que no me he echado risas internas con esta entrada (es que estoy en el trabajo).
el paso del tiempo ha estado
muy bien, lastima que con
el año Nuevo se te haya
acabado la inspiraciòn como
lector que soy de tu diario
lo sentido mucho (con ese
talento para redactar ya
te hacia echando curriculum en
alguna editorial de periodico
espero vuelvas a esciribir.
pues es una cosa de las
que mejor se te da bsss
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