-soy algo más nervioso. Antes los nervios eran internos y ahora los exteriorizo.
-me importa 0 la opinión que pueda tener la gente sobre mí.
-soy más orgulloso. No lo de muestro o intento no hacerlo, pero no me avergüenzo de ser quién soy.
-confío menos en la gente. Qué se le va a hacer...
-me cuesta muchísimo concentrarme en algo.
-duermo bastante peor. Antes de cada 7 noches 6 dormía bien. Ahora son 2 ó 3 como mucho.
-sigo siendo bastante introvertido, aunque poco a poco va cambiando.
-me quiero más a mí mismo.
-quizá ahora sea un poco más egoísta.
-la asertividad va en aumento (y me encanta)
-perdono más pero olvido menos, por tanto soy más rencoroso (si cabe).
-me siento más maduro.
-soy más pasota. le doy menos importancia a ciertas cosas.
A modo de conclusión: ¿soy peor persona ahora? ¿o quizá haya vuelto a ser como era yo antes?