A mi "plin", yo duermo en Pikolin

martes, 2 de junio de 2009

Qué fácil sería para mí opinar sobre cualquier cosa que me preguntasen. Siempre soy sincero y digo lo que pienso y si una persona no me gusta yo lo digo con toda la tranquilidad del mundo. Evidentemente no regalo mi opinión, rara vez opino de alguien gratuitamente. Otra cosa distinta es si me preguntan, ahí es donde entra mi sinceridad a hacer de las suyas, pero normalmente mi opinión sobre alguien me la guardo para mí.
No hay peor cosa que la gente a la que puedes ayudar y no quiere ser ayudada. Son felices en su ignorancia y crean castillos en el aire, fabricándolo con ilusión, ignorancia, una pizca de estúpidez y mucha arrogancia. No estoy dentro de su vida, ni la veo a través de sus ojos, pero yo creo que hay cosas que saltan a la vista de todos o al menos de todos aquellos que tengan un par de dedos de frente.
La gente también tendrá una opinión sobre mí, y si es de alguien que me importa yo le pido su opinión directamente y sin rodeos porque considero que es importante o al menos lo es para mí. El resultado puede ser positivo o negativo pero prefiero saberlo, me quedo más tranquilo.

No siempre acierto con mis conjeturas, ojalá, pero mi pensamiento tradicional y cuadriculado no va mal del todo...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta como tienes esto montado. La verdad es que despues de leer un par de entradas me acuerdo de aquellas tardes que pasabamos abajo en mi plaza hace mas de 10 años (que se dicen pronto). Por entonces, o al menos en mi caso, nunca se me ocurrio la idea de pararme a pensar en estos aspectos de la vida que de vez en cuando merecen un poco de atencion para poder entender lo que nos ocurre (y lo que nos podria ocurrir)...y ahora mira; es curioso como poco a poco vamos dejando los juegos a un lado y los vamos sustituyendo por las necesidades de analizar lo que nos ocurre, lo que nos hace sentir mal, y como evitarlo...

Fran.

Kratos dijo...

Joder Fran! Qué ilusión verte por aquí. tienes el honor de convertirte en mi septimo u octavo lector!
Es normal que cuando tienes 10-12 años no pares a pensar en esas cosas, ni tu ni nadie, porque cuando eres un niño, eres feliz, por muchas putadas que te hagan o por muy mal que estés no tienes concepción de lo que está bien o mal.

Bueno tío, a ver si de una santa vez quedamos para tomar algo!

cuidate!