Ayer vi en versión pirata una peli que tenía muchas ganas de ver en el cine pero que por diversos motivos (ejem) no he podido ver en la gran pantalla. Me estoy refiriendo a la última obra del genial Clint Eastwood, Gran Torino.
La película no tiene una historia enrevesada, ni alardes técnicos porque no los necesita para nada. Como todas las películas de este genial actor y mejor director, la película gira entorno a una historia sencilla, en la que él encarna a un exconvatiente racista de la Guerra de Corea, pero todo comienza a cambiar cuando a su barrio se mudan unos vecinos de dicha nacionalidad. A lo largo del largometraje vas viendo como el personaje, cambia, evoluciona, eso es algo muy difícil de plasmar sin que se note demasiado en apenas dos horas de película.
He leído por internet algunas críticas, y lo que representa el coche para el personaje, un Ford Gran Torino del año 72. Después de algunas opiniones yo creo que el coche aparte de representar el trabajo bien hecho, o la tradición automovilística yankee, creo que es más una confirmación de que lo simple es bello. La película es simple porque se entiende perfectamente y no bebe de las técnicas cineastas de última generación. Y el coche representa eso: como un "muscle car" americano de los setenta, sin aire acondicionado, sin elevalunas y sin nada llega a convertirse en algo bello.
Y para muestra un botón:

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