La verdad es que la idea de realizar un viaje a Praga no sé muy bien de dónde salío exactamente, pero no me arrepiento para nada. Ha sido la primera vez que viajaba fuera de España, y la primera vez que montaba en avión. El viaje en avión fue una experiencia muy grata para mí, además en el momento del despegue te das cuenta de la fuerza gravitatoria que ejerce La Tierra sobre los cuerpos y como el avión "tira" de tu cuerpo para sacarte del campo de gravedad.
En cuanto al viaje en sí, todo fue muy bien, bueno casi todo. Nada más aterrizar en el aeropuerto checo preguntamos a una amable señorita qué medios de transporte teníamos que tomar para llegar a nuestro hotel. Todo perfecto si no hubiese sido porque se equivocó en la parada de tranvía en la que según ella nos teníamos que apear. Por hacerla caso aparecimos a las afueras de Praga en unos barrios de mala muerte, donde nadie sabía hablar inglés y lo sque sabían no querían ayudarte. Visualmente recordaba a zonas madrileñas como Villaverde y las paradas del tranvía tenían algunos normes como "Krematorium Motol".Ahí es nada.
Una vez en el hotel (después de regresar al centro y coger un taxi) nos dice un niñato recepcionista que no hay plazas en el hotel y que fuesemos a otro que estaba en la acera de enfrente. Luego resultó que ese hotel era mejor, o por lo menos tenía mejor presencia y nos salió por el mismo precio más un menú de cena gratis por las molestias causadas.
En lo referente a Praga, la ciudad es muy pequeñita y en apenas en un par de días ya la habíamos visto casi entera. Además tienen un sistema de transportes muy eficaz sobretodo los tranvías que cada dos minutos hay uno y con eso de no tener que picar el bonobús cada vez que subes pues se convierte en una tarea muy cómoda el hecho de utilizar el transporte público.
El metro tiene sólo 3 líneas (A,B,C) y debido a su simplicidad es muy fácil guiarse por él. De hecho los últimos días ya podíamos movernos perfectamente sin necesidad de paranos a pensar en qué estación estábamos o hacía que dirección había que ir. Lo único malo eran las escaleras mecánicas porque su longitud era tres veces más larga que las de Madrid y encima iban mucho más rápida. El primer día te choca ésta diferencia de velocidad y "subir" en ellas se vuelve complicado si a todo eso le sumas un maletón de más de veinte kilos.
Horror! Al día siguiente a la llegada, una de mis lentillas dijo basta y se partió en dos y a partir entonces tuve que llevar todo el santo día las gafas con la consecuente pérdida de visión puesto que con los quevedos veo algo más borroso. Esto conlleva que no pude utilizar mis queridas gafas de sol tanto como me hubise gustado y el tiempo además fue excelente. Desde por la mañana hasta que empezaba la noche estaba en manga corta y hacía una temperatura de 25 grados... Las sudarderas, camisetas de manga larga y sobretodo el plumas se quedaron echando una siestecica en la habitación del hotel.
El patín
La capital checa tiene un encanto particular, un olor como a papel mohoso que te choca nada más salir a la calle y cuesta acostumbrarse pero aparte de sus características construcciones o las calles estrechas adoquinadas, yo personalmente me quedo con la gente. Todo el mundo fue muy amable, y aunque saben que eres extranjero, que hablas de manera extraña y que te vistes con ropa muy distinta a la suya, ellos no te observan como un bicho raro. Simplemente van a su rollo y suelen quedarse mirando a la nada cuando no tienen nada mejor que hacer. Quiero decir que ellos van en el autobús o en el tranvía y en vez de mirar a la calle o a la gente de dentro del autobús, miran hacia la nada, se quedan en "standby". No sé, puede resultar extraño pero a mí me sorprendió bastante.
De lo que visité me quedo principalmente con tres cosas: El Puente de Carlos por su magnitud y belleza; el Museo del Comunismo porque te explica de manera concisa la influencia positiva y negativa de la invasión soviética y el reloj astronómico por su particularidad.
El reloj astronómico

Uno de los días decidimos hacer una excursión a una ciudad llamada Ceský Krumlov situada 200 km al sur de Praga y cerca de la frontarera con Alemania. Fueron 4 horas de viaje de ida y otras cuatro de vuelta en trenes antiquísimos, transbordos de tren a autobús porque algunas zonas aparentemente carecían de línea ferroviaria y una ciudad bonita pero no tanto cuando la ves a través de unos ojos cansados por el viaje. Cuando llegas y la ves pones en duda si realmente merece la pena 8 horazas de viaje para estar apenas 3 en la propia ciudad...
Ceský Krumlov
El tren 2
El tren 3
Y así es cómo me fue por Praga. A decir verdad me gustó mucho la ciudad, su estructura, su pasado comunista para lo bueno y para lo malo, la pureza de su cerveza, lo mala que está su comida y un sin fin de cosas más que me traje en la cámara de fotos y muchos recuerdos en la maleta (cerveza incluída).
Despedida 1
Despedida 2
Enfado
Espero que en el siguiente viaje que haga me lo pase igual de bien y pueda dedicarle una entrada en éste blog. ¿el lugar? no importa mucho.








4 comentarios:
Al fin una entrada interesante y divertida!!!(no te enfades es broma)Sabia que te iba a encantar Praga, estoy de acuerdo contigo en que los sitios mas simbolicos son el reloj y el puente de carlos(el museo no lo vi)yo al pueblo que fuisteis no fui, fui a uno que es ciudad balneario muy famoso Karlov Vivari(creo que se escribe asi)y la verdad lo que me encanto fue la cerveza, por la cantidad, calidad y sobre todo el precio.La comida como tu dices no es muy buena la verdad creo que no he comido tantas salchichas en mi vida!!!Por lo que he podido ver encontrasteis el famoso perro en la estatua del puente de Carlos.Y lo del metro es una experiencia unica, por lo curioso de la velocidad y altura de las escaleras y por su simplicidad, es cuando te das cuenta del pedazo de metro que tenemos en Madrid.En fin a mi me encanto en general asi que que te voy a contar....me alegro que te gustara y espero que solo sea el primero de muchos de los viajes que haras, te recomiendo como proximo destino Budapest.
Besitos, ana.
Jajajajaja!!!!!acabo de ver los videos!!!!no puedo parar de reir!!!e del tren es muy bueno y el ultimo tambien!!!!jajjajajajaja, por ciertocomo te has pasao en el del tren con Elisa durmiendo, no se porque pero la entiendo yo siempre que me monto en algo que se mueve es como si me hubiera tomado un somnifero....muy bueno.
El video de dormir lo puse solo para certificar, y demostrar con lo que tengo que "lidiar" en todos los viajes. Alguna famosa diría que eso es un robado, pero bueno.
bueno, gracias por comprenderme "anónimo". No es verdad que me duerma en todos los viajes, el video lo hizo durante los dos segundos que descansaba los ojos (es qu habia mucha luz)...
A parte de esto, el viaje ha estado genial.
Publicar un comentario