Es curioso ver como ante la crisis económica que azota España en estos momentos los comercios en general y las grandes superficies en particular han decidido adelantar la Navidad. Aunque obviamente lo que quieren adelantar es el consumo, puesto que no se conforman con un par de semanas de "emoción navideña" como el resto de los años.
Vaya donde vaya no dejo de ver lucecitas de colores, papás noeles, arbolitos cutres impregnados de nieve artificial y demás lindezas y soplapolleces varias. Es vomitivo tener que aguantar todo esto pero lo peor es que el tema de adelantar la navidad funciona con parte del pueblo español. El otro día ya ví a una mujer / madre comprando el ya clásico Fuerte de Playmobil. Y estoy hablando del día 4 de noviembre, es decir, EXCESIVAMENTE pronto.
Me parece muy bien que a la gente le guste la navidad, habrá gente que tenga motivos para disfrutar de este periódo estival, es una fiesta tradicional en prácticamente todo el mundo y hay que respetarla como se respeta la Semana Santa y demás fiestas. Lo que quiero decir, es que ¿por qué coño hacen que dure más?¿con veinte días no es más que suficiente?¿dónde narices me puedo ocultar para que pasen más rápido y sin que me entere? Igual que hay gente a la que la divierte, la ilusiona y la gusta, también existe un pequeño núcleo a los que dicha fiesta no solo no nos gusta sino que la odiamos con todas las fuerzas. Todos los años nos meten en la cabeza la misma porquería: la navidad es amor, compañía, reencuentro... Esto está muy bien para los anuncios de turrón, pero en la vida real (en la modesta opinión de quién suscribe) eso no es así. Para mí la navidad es un periódo que comprende unos quince o veinte días en los que recuerdas cosas pasadas (la mayoría de ellas tristes o dolorosas), gente que ya no está contigo o gente que podría estar pero que no quiere y te dejas un pastón en regalos que compras a última hora, con prisas, con empujones, con carreras, sudor, quebraderos de cabeza, etc. Eso es lo que significa para mí la navidad, sin olvidarnos de Ramón García y su explicacion del funcionamiento de un reloj (amén de su capa), el mensaje del Rey que todo el mundo dice que vee pero luego nunca nadie sabe lo que ha dicho (algo parecido ocurre con los documentales de La 2...), las buenas propuestas que nunca se cumplen (ir al gimnasio o dejar de fumar) y las cenas / comidas copiosas culminadas todas ellas con un brindis de champagne o sidra y palabras como "salud" o "porque el año que viene estemos todos juntos".
Me encantaría que las navidades este año me dejasen tranquilo y se olvidasen completamente de mí. No me hacen falta y yo a ellas tampoco. 

2 comentarios:
Si fueses como la madre del fuerte de Playmobil, no tendrías esos empujones de última hora, jajjaja.
Entonces no vas a venir a la cena de Navidad de los agorinos??
A mi antes me gustaban estas fiestas, pero cierto es que ahora si se descuidan nos las plantan en Agosto y todo por el ataque de consumismo que le da a la peña, con lo chulo que es que te regalen algo sin tener que ser por obligacion!!!y bueno por no hablar de esas cenitas en familia,no es mi caso, pero seguro que en mas de una familia no se hablan en todo el año y luego hacen el paripe en nochebuena, que cutre me parece.Yo el año pasado adorne mi casa nueva con la ilusion logica de celebrar mi primera navidad con la familia que acababa de crear, pero este año creo que ni la adornare, no me apetece preferiria echarme a dormir y cuando despertara todo hubiera pasado, me temo querido Dani que este año seran un poco mas dificiles para nosotros despues de la perdida que hemos tenido,al menos tendremos que intentar arroparnos unos a otros para que no se note tanto y hacer que estos dias pasen mas rapido...Besitos
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