El ombligo del mundo

lunes, 23 de agosto de 2010

Hace mucho tiempo atrás escribía en este blog que yo "soy como soy", que no iba a cambiar y que a quién no le guste, que no mire. Pues bien, el tiempo pasa, las situaciones se suceden y quierase o no se quiera una va cambiando, tanto por dentro como por fuera. Unos cogen unos kilos dé más o pierden pelo y otros simplemente evolucionan en términos de comportamiento social.
Por todos es sabido que, a mi el trato con otras personas pues no es ni mucho menos mi punto fuerte porque tiendo a encerrarme a en mí, a no apoyarme en los demás, a buscar una solución ante un problema que yo sólo debo encontrar... No sé, cada uno es cada uno y esa es mi personalidad pero también soy consciente de que "la unión hace la fuerza" y quizá con todo este tiempo de por medio y todo lo ocurrido quizá (e incoscientemente) puede que mi conducta haya variado. Quizá ahora sea algo más abierto, menos asocial... No sé, igual no es así y es precisamente todo lo contrario pero escribiendo aquí no busco el reconocimiento tipo: Ah pues sí que te lo he notado. Ni lo busco, ni lo quiero ni lo necesito. Yo soy como soy con mis circunstancias de alrededor.

A mi siempre me ha tocado ser el raro, el mohino, el extraño y últimamente tenía que hacer el esfuerzo de "intentar" caer bien a la gente. Ser majo, simpático, para intentar conocer gente. Hacer el esfuerzo vamos. Pero ¿han hecho ellos el esfuerzo de adentrarse en mi mundo (con sus circunstancias) para conocerme y que me caigan bien?

0 comentarios: