Tal y como os prometí en mi anterior entrada voy a relataros mis andanzas por Barcelona, una ciudad con un encanto especial, multicultural y plagada de rincones entrañables
El viaje comenzó prontito, a las seis de la mañana ya estaba en la carretera preparado para consumir kilómetros y llegar a la Ciudad Condal no muy tarde. No podía pisarle mucho al coche porque todavía le estoy haciendo el rodaje, pero sabía que si mantenía un buen ritmo a las nueve de la mañana estaría en las inediaciones de Zaragoza. Así fue, a las nueve y cuarto más o menos decidí parar a tomar un tentenpié y ya de paso descansar un poco en una estación de servicio en la cual me encontré un movil. Qué puedo decir de ésta anécdota. Fui al baño y allí estaba. Estuve unos segundos decidiendo qué hacer, podía entregarselo a los de la gasolinera por si el dueño volvía a por él, pero luego pensé "para que se lo queden ellos mejor me lo quedo yo" Y así fue. El teléfono no es ninguna maravilla y lo mejor es que tiene una tarjeta de 2 gigas de memoria.
Después de eso, retomamos el viaje y cada cual a lo suyo: yo a conducir y mi novia a dormir. Tenía que escribirlo y que mí, reducido club de lectores estuviesen al tanto de lo ocurrido. ¿Cómo es posible dormir con las ventanilas bajadas y la música a todo volumen durante más de seis horas? En fin, dejémoslo, sólo añadir que el viaje es una auténtica paliza y me aburri un montón, pero bueno al final llegamos bien aunque mis riñones acabaron para hacerles una puesta a punto.
Nota para Elisa: en Septiembre vas de cabeza a la autoescuela. O eso o me compras unos riñones nuevos, :P
El primer día estabamos muy cansados por lo que después de comer estuvimos toda la tarde en la habitación del hotel. Por la noche salimos a cenar y a dar un paseo por la playa.
El Martes, bajamos prontito para desayunar y he de decir, que me he puesto hasta el culo de comida, especialmente en todos y cada uno de los desayunos. Era buffet y a mí eso me vuelve loco. Allí estaban los donetes, las tostadas, la tortilla, los huevos duros, el zumo, la leche, y un largo etcétera. ¿cómo seleccionar los alimentos apropiados para el desayuno? es imposible, por lo que opté por no dar de lado a nada, excepto a la fruta y a los yogures, eso no puede considerarse como desayuno... Todo estaba riquisímo y solo eché en falta unos churritos y unas porras. Eso ya hubiese sido la releche.
Depués de eso bajamos a la playa, a mojarnos el culo. Ese día había bandera amarilla y un
oleaje bastante serio que en cualquier momento podía dejar mis vergüenzas al descubierto. De echo, me llevé un buen revolcón en la orilla por lo que salimos a tumbarnos en la arena. Por la tarde fuimos al centro de la ciudad para comprar un mapa y decidir los sitios que queríamos visitar. Todo nos pareció muy interesante y no queríamos perdernos nada pero tampoco teníamos muchos días para verlo todo. Total, decidimos que la mejor idea era sacarnos un billete para el autobús turistico.
El miércoles, cámara en ristre, nos levantamos muy prontito para aprovechar el día viendo toda la ciudad desde lo alto de los diferentes autobuses turísticos. La verdad es que mereció la pena porque lo ves todo bastante bien y te puedes bajar en las distintas paradas si quieres ver algún monumento con más detalle o simplemente te apetece descansar en algún sitio. Lo vimos práctimente todo: La Sagrada Familia, la cual, me decepcionó un poco, (la parte nueva es francamente feota), La casa Batlló, el parque Güell, el monumento a Colón, Montjuic, el teleférico, la villa olímpica, el puerto viejo (Port Vell), Sarriá... Solo nos faltó subir al Tibidabo, aunque no descarto una futura visita para conocerla más en profundidad porque me ha gustado mucho.
Esa misma tarde entramos en la Casa Batlló para verla por dentro. En la entrada nos dieron unas especie de teléfonos a modo de visita guiada pero sin guía. Simplemente marcabas el botón de la habitación en la que te encontrabas y te iban explicando los detalles de las diferentes estancias. Es una casa muy especial, en la que, como en la mayoría de las obras de Gaudí, las lineas rectas brillan por su ausencia y las formas curvas se apoderan de todo el protagonismo junto con los colores vivos.
El jueves por la mañana bajamos tranquilamente a la playa, pero el tiempo no acompañaba en demasía, aunque afortunadamente para mí, apenas había gente y el agua estaba... fresquita.
Esa misma tarde cogimos el coche para ir a visitar el Parque Güell. Estaba repleto de chinitos con sus cámaras de últimisima genración y para llegar hasta él dimos alguna vuelta demás con el coche pero no nos perdimos mucho.
El viernes lo pasamos casi todo el tiempo en la playa. Ese día si hizo un sol radiante y aprovechamos para descansar, bañarnos y tumbarnos a la bartola. Me habían dicho que las playas de Barcelona eran muy malas y muy sucias, pero no es así. Hombre, no tienen las mejores playas de España y seguro que antes eran una full pero hay que admitir que han invertido en ellas y les han queado muy apañadicas.
Epilogo: A decir verdad, me ha gustado mucho Barcelona y han s
ido las mejores vacaciones de mi vida, algo cortas, pero las mejores sin duda alguna. La gente de Barcelona y/o los catalanes en general no son tan antipáticos como se dice. Hay de todo pero no se puede generalizar y el tema del idioma tampoco es tan exagerado como creía. Encontré barceloneses hablando en catalán, pero escuché a muchos más "parlando" castellano y las señales, indicaciones y demás aparecen todas ellas en inglés, castellano y catalán, puesto que es una metrópoli con un porcentaje de turístas muy elevado y eso ellos lo saben.
Me quedé con ganas de subir al Tibidabo y de pasar algunos días más en la playita, pero como he dicho unos párrafos más arriba, no descarto volver más adelante aunque la próxima vez iré en avión.
Y poco más, comentar que las muchachas francesas que vi me resultaron de lo más creídas junto con las italianas. Los alemanes son, con diferencia los más maleducados (vienen a España y se piensan que aquí es todo cachondeo y diversión) y, para sorpresa del que suscribe, los ingleses son muy respetuosos y educados o por lo menos esto es lo que yo percibí después de una semana. Quería colgar algunos videos, pero me ha resultado del todo imposible. He probado todo: picasa, el facebook, subirlos a youtube... tengo muy poca paciencia asi que nada os pido disculpas por ser tan zote con el tema de la informática.
PD: visualizando los videos me he dado cuenta de que no me gusta absolutamente nada mi tono de voz. Parece de teleñeco.